La experiencia secular diseñó para la dehesa su propio sistema de mejora de pastos, fertilización y establecimiento de praderas: el majadeo, también llamado majadaleo o redileo. La técnica consiste en que de manera itinerante, sistemática, e intensiva, el rebaño de ovejas y cabras pase la noche en rediles o corrales portátiles. De este modo se establece un majadal (un lugar con pasto de gran calidad y mucha producción muy apropiado para pequeños rumiantes) o se consigue una fertilización previa a la siembra de un terreno agrícola

En la actualidad, el mayor interés del majadeo es como técnica de mejora de pastos y formación de majadales, pues con ella se dirige la evolución botánica del pastizal mediterráneo. Es más que un simple estercolado, pues suma el consumo de la cubierta vegetal existente, el aporte de excretas con semillas de pratenses (que resisten el paso por el tubo digestivo) y el pisoteo que amasa tierra y estiércol.

Con las deyecciones se aporta nitrógeno y potasio pero poco fósforo, de ahí que a estos pastizales les favorezca la fertilización fosfórica. Además, con el aporte de materia orgánica aumenta la capacidad de retención de agua de esa tierra.

Escrito por Vicente Rodríguez

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