Este sitio web utiliza cookies tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, acepta su uso.

La Fertilidad de la Tierra⎢Agricultura ecológica
 
 
 
  cabecera3  

Claves para el éxito del cultivo de la espinaca

espinaca pinchuda

E
n la espinaca (Spinacea oleracea L.) perteneciente a la familia Chenopodiaceae existen multitud de variedades y se pueden clasificar por diversos conceptos: según la estación pueden ser de otoño-invierno y primavera-verano; por porte: rastrero y semierecto; por el tamaño: pequeñas y gigantes; forma de la hoja: triangular, lanceolada, ovalada, etc.
A la hora de seleccionar la variedad el parámetro más importante a tener en cuenta es la estacionalidad, ya que una variedad de otoño-invierno sembrada en primavera-verano se nos subirá rápidamente a flor y amargará demasiado para su consumo.

Un ejemplo de variedad autóctona es la espinaca pinchuda, de origen gaditano. Presenta tallo erecto, hoja oblongo-lanceolada, de color verde intenso y de unos 30 cm de tamaño. Es una variedad rústica, resistente a plagas y enfermedades, pero que necesita tierras de cultivo fértiles. Se siembra de octubre a diciembre.

Qué necesita
La espinaca se desarrolla bien en climas frescos y húmedos, de ahí que el otoño sea una época ideal para su siembra. Prácticamente todas sus variedades resisten las heladas, aunque con temperaturas prolongadas por debajo de 0 °C pueden sufrir lesiones foliares y paradas de crecimiento. La sequía y las temperaturas por encima
de 20 °C, hacen que se ponga a semillar. Requiere tierras ricas en materia orgánica y húmedas, aunque bien drenadas, con un pH ligeramente ácido (entre 6-7).

Siembra
Al igual que guisantes, habas, rabanitos, remolachas o zanahorias, es preferible sembrar directamente en el sitio, evitando el paso intermedio de semillado y trasplante. Para su siembra distribuid las semillas cada 15-20 cm; tapadlas el doble de su diámetro, apretad ligeramente y regad. Al ser una planta de ciclo corto, como las lechugas, es muy recomendable realizar siembras escalonadas cada 20 días e ir cosechando a lo largo de casi todo el año. Su rápido crecimiento invita a que se puedan sembrar asociadas con plantas de crecimiento más lento, como guisantes o habas en invierno, o coles en primavera. El momento ideal para su siembra es el coincidente con luna descendente y en días de hoja.

Cuidados
Para siembras muy densas será necesario un aclareo, eliminando las plantas más débiles. Una vez seleccionadas, se tendrá especial cuidado con el riego, buscando una humedad constante, por lo que se regará regularmente pero a bajas dosis. Es una planta que no requiere de grandes abonados y no tolera los compost frescos. Serán suficientes unos 2 kg/m2 de compost bien maduro un par de semanas previas a su siembra.
No necesita grandes cuidados. Bastará con escardas continuadas, ya que es una planta de porte bajo y puede tener grandes competencias con otras hierbas adventicias. Para su recolección habrá que esperar al menos un mes desde su siembra. Se irán cosechando las hojas exteriores, dejando crecer a las interiores, tal y como se cosecha hojas de acelga. Tras tres o cuatro cortes se podrá cortar la planta entera para su consumo o dejarla sobre el terreno enterrándola ligeramente, como abono verde. Deberán pasar tres semanas antes de plantar sobre esta superficie. También se puede arrancar la planta entera con raíz desde la aparición de las primeras hojas, pero se estará perdiendo producción.
Para la recolección de la semilla habrá que esperar a que emerjan los tallos huecos de las espinacas que darán lugar a las semillas. En las espinacas encontramos flores masculinas, femeninas y hermafroditas. Sólo las femeninas y hermafroditas dan semillas. El momento de recolección será cuando las plantas empiecen a secarse, habrá que recoger entonces los tallos y frotarlos entre sí. Después habrá que hacer la criba y el aventado para obtener las semillas, bien con una corriente de aire o sumergiéndolas en agua.

Sin grandes problemas
Es un cultivo que no presenta grandes problemas, entre otras cosas por su corto ciclo vital. Más allá de protegerlas de babosas y caracoles, su mayor problema es el mildiu. Intentaremos prevenirlo evitando siembras muy densas y riegos abundantes. Las infusiones de manzanilla o ajo y extractos a base de cola de caballo serán unos excelentes preparados preventivos.

 Texto: Alexei Cortina / Foto: Red Andaluza de Semillas

 

suscripcion noticias e

 

Cesta de la compra

 x 
Carro vacío

nuevoslibros

BANNER ENVIO GRATIS SUP4 BANNER ENVIO GRATIS INF2

PUBLICIDAD

Fases Lunares / El tiempo

       

La Fertilidad de la Tierra,  Apdo. 115, 31200 Estella (Navarra) Spain - Tel. 948 539216 - Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.     

Aviso legal | Preguntas frecuentes | Contacto

×
Suscríbete a nuestro boletín
Recibirás información sobre nuestras novedades, avisos de ofertas...