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La Fertilidad de la Tierra⎢Agricultura ecológica
 
 
 
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Claves para el éxito del cultivo de la berenjena

berenjena blanca Ecorama

S
eguramente tendremos ya crecidas las berenjenas plantadas en abril o mayo, así que es momento de dar algunos consejos para su manejo y recordar algunas variedades emblemáticas con gran arraigo en nuestra geografía.

Cuando visitamos el mercado en busca de berenjenas, es frecuente encontrar sólo la típica berenjena negra de forma ovoide, pero existen multitud de variedades autóctonas entre las que podemos destacar tres de ellas:

• La berenjena blanca, que estuvo a punto de desaparecer, pero gracias a algunos huertos de autoconsumo y a proyectos que han impulsado su recuperación, está de nuevo en el mercado desde hace 6 o 7 años. Se trata de una berenjena propia de la zona del Bages en Catalunya. Tiene un ciclo más corto que la negra y es muy productiva. El fruto es blanco, abombado, suave, de textura tierna y muy agradable al paladar.

• Otra berenjena muy particular es la berenjena de Almagro y no sólo por la variedad en sí, sino por su modo específico de conservación. Es una variedad autóctona, conservada y cultivada exclusivamente en la comarca del Campo de Calatrava (Ciudad Real). Es una berenjena pequeña, redondeada, de color verde claro, con tonos ligeramente morados, un porte mediano y recto, así como una presencia de espinas superior a lo habitual en otras berenjenas, demostrando así su origen semisilvestre. Para su conservación se cuecen y se introducen en un aliño donde el vinagre es el protagonista.

• Pero, seguramente, la variedad más conocida dentro y fuera de nuestras fronteras es la berenjena Listada de Gandía, originaria de la Comunidad Valenciana y que presenta frutos alargados-ovalados con piel bicolor morada y blanca. Su carne es suave y blanca.

Cuidados especiales del cultivo
Requiere tierras ricas en humus, bien mullidas y profundas, manteniendo niveles constantes de humedad, mediante un riego abundante y regular. En el caso de interrumpirse corremos el riesgo de que los frutos paralicen su desarrollo. Son plantas muy exigentes en nutrientes, por eso precisan buenas dosis de compost o estiércol (hasta 10 kg/m2). Toleran bien la materia orgánica fresca. Le retiraremos las adventicias del bancal, con escardas a lo largo del desarrollo del cultivo, especialmente a partir del cuajado de los primeros frutos, que será un buen momento para aportarle compost. Es una planta que demanda también grandes cantidades de fósforo, el cual podemos aplicar con fosforitas, un mineral natural fosfatado que aporta además calcio y magnesio; o las llamadas escorias de Thomas, abono fosfatado que procede de los altos hornos en la obtención del acero. Será importante también aporcar los tallos una vez alcancen cierta altura, en variedades de gran porte. Los tutores serán necesarios en tierras muy sueltas, en zonas donde la mata desarrolla bien y con mucha producción, o en zonas ventosas. Un acolchado de paja en los meses de más calor, siempre vendrá bien para evitar la erosión y guardar la humedad de la tierra. En zonas frías donde no se pueda alargar el cultivo hasta el otoño puede ser interesante realizar una poda de todos los brotes a finales de verano, para detener el desarrollo foliar y favorecer la maduración de los frutos.

La época de recolección
La cosecha comienza en julio y dura hasta finales de septiembre u octubre, ininterrumpidamente. Se debe conocer el punto exacto de recolección, porque es diferente en cada variedad, pero siempre justo antes de la formación de semillas, para evitar así el amargor del fruto. Por ejemplo, en la variedad de berenjena negra se notará el exceso de madurez porque el fruto toma un color algo más claro. En la berenjena blanca, sin embargo, el color tornará a amarillento.

Posibles problemas
Por suerte, se trata de uno de los cultivos en los que rara vez tendremos graves problemas ocasionados por plagas y enfermedades, siempre y cuando llevemos un buen manejo ecológico, es decir: presencia de setos y bandas florales donde se aloje fauna auxiliar, fortalecimiento de la planta con aplicaciones de cola de caballo y ortiga, y aplicaciones preventivas a base de capuchina o ajo.

 Alexei Cortina
Fotografía: Eco Rama

 

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