Este sitio web utiliza cookies tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, acepta su uso.

La Fertilidad de la Tierra⎢Agricultura ecológica
 
 
 
  cabecera3  

Una buena ensalada

ENSALADA

E
s un plato veraniego que si es ecológico será un ejemplo de biodiversidad, algo de lo que están cada vez más necesitados nuestros campos. Es también una invitación a reflexionar sobre lo que afirma un experto botánico, estudioso de las relaciones entre las plantas y las sociedades en Europa occidental, Pierre Lieutaghi, quien ha dicho “el mundo no está hecho para que lo maltratemos”. Si aquello que comemos influye en el ahorro de energía y de agua, en el equilibrio de la tierra y en la reducción del CO2, es el momento de actualizar el sabio consejo de Hipócrates: que tu alimento sea tu mejor medicina… y tu mejor contribución a este planeta.

Empecemos por invertir las proporciones: en vez de un filete con un poco de ensalada, una ensalada variada y un poco de proteína, ya sea de origen animal o vegetal, pero ecológica. Porque el vegetariano tampoco puede descuidar qué pone en su plato. Una lechuga convencional puede contener 100 veces más de nitratos que el agua potable si además de recibir un exceso de abonos químicos ha crecido en invernadero, sin la suficiente influencia de la luz del Sol. Los tóxicos acumulados a través de la cadena trófica llegan a niveles tan alarmantes que ya sólo merece la pena hablar en positivo, de las alternativas. Por ejemplo, de que una lechuga cultivada al aire libre y en ecológico desarrolla sustancias protectoras que impiden que los nitratos se transformen en nitritos y nitrosaminas cancerígenas.

Una lechuga es en un 90% agua, pero curiosamente contiene más calcio que un yogur
Hace años tuvimos la suerte de compartir el almuerzo con un maestro hortelano en su huerta ecológica a orillas del Arga, en Navarra. Nuestro amigo saboreaba las tiernas hojas de sus lechugas sentado bajo una parra, con un poquito de sal y de aceite de oliva. Disfrutaba del aire y de una variedad local de lechuga, la crispilla, lozana y frágil como una flor. Su calidad organoléptica, como él insistía, era tan apreciada por sus clientas que nunca dejaron de pedirlas a pesar del empeño del almacenista en que cultivara las resistentes y generosas lechugas iceberg, y de hecho la buena noticia es que la variedad crispilla no se ha perdido y es un buen ejemplo para animarse a redescubrir las variedades locales que todavía tenemos.

Una lechuga es en un 90% agua, pero curiosamente contiene más calcio que un yogur y si es una variedad como la romana, tres veces más, y si la ensalada es de rúcula, 200 veces más. En cuanto a la vitalidad que nos aportan ¿es comparable el agua del grifo con la nieve, o con el agua de un manantial? Una ensalada verde es refrescante, relajante, la recomiendan todos los higienistas por sus beneficios, a veces tan imperceptibles a corto plazo como tomar el aire. Como diría Xavier Florin, nos alimentamos de luz y de energía.

Para no contribuir al monocultivo, alternaremos por ejemplo con rabanitos, pepino, remolacha, tomate… para que sean posibles las rotaciones y asociaciones de cultivos, y el precio justo para el agricultor y para el consumidor.

La ensalada requiere pulcritud, pero no remojos que le restan vitaminas; debe ser lozana como los pétalos de rosa, de caléndula, de capuchina, de borraja, que podemos añadir, flores todas ellas comestibles. Color y lozanía mejorarán con un buen aceite y unas gotas de limón, y unos toques de sabor con hojas frescas de alcaravea, eneldo, orégano, salvia… Y hay más invitadas: la albahaca, llegada de Asia en el s. XVIII, casi ayer, previene los gases intestinales y estimula el apetito; la melisa, tan mediterránea, ya la usaban los romanos para cuidar su maltrecho hígado; o el apio, tan depurativo y rico en vitamina E, todas ellas remineralizantes cuando se cultivan en ecológico y en una tierra nutrida. Es así como una buena ensalada nos ayuda a reconocer el vínculo con la Madre Tierra, sin abandonarla nunca más como a un simple recurso explotable y a nuestra merced.

 Texto: Rosa Barasoain

 

suscripcion noticias e

 

Cesta de la compra

 x 
Carro vacío

Fases Lunares / El tiempo

       

La Fertilidad de la Tierra,  Apdo. 115, 31200 Estella (Navarra) Spain - Tel. 948 539216 - Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.     

Aviso legal | Preguntas frecuentes | Contacto

×
Suscríbete a nuestro boletín
Recibirás información sobre nuestras novedades, avisos de ofertas...