Según el informe oficial de la Unión Europea, con datos recogidos en 2006, se confirma que sigue aumentando la cantidad de residuos de plaguicidas en los alimentos vegetales a la venta en el mercado europeo y también se confirma que se ha llegado a una cifra record.
Entre los residuos más frecuentes encontrados en frutas y verduras a la venta en España y Francia se ha encontrado Imidaclopride, un plaguicida de uso muy controvertido y limitado porque afecta a la salud de las abejas.
Casi la mitad de las muestras tomadas (49,50%) de frutas, hortalizas y cereales convencionales contienen restos de plaguicidas. Se han detectado 23 plaguicidas con niveles suficientemente elevados como para presentar riesgos de contaminación aguda, de ellos 5 están clasificados como cancerÃgenos, mutágenos, tóxicos para la reproducción y perturbadores del sistema hormonal: Maneb, Procymidone, Iprodione, Carbendazime y Deltamethrine y ahora también el ya citado que afecta a las abejas.
El aumento es del 20% con respecto a los cinco años anteriores y además el 4,7% contienen concentraciones de plaguicidas superiores a lo permitido en los Limites Máximos de Residuos o LMR.
Los cereales están también cada vez más contaminados, con un porcentaje de muestras contaminadas del 27,2% cuando en 2005 lo eran el 21%. En cuanto a las mezclas, el 27,7% de las muestras analizadas contienen como mÃnimo 2 residuos, y más del 10% contienen residuos de al menos 4 plaguicidas diferentes, una circunstancia que también ha aumentado con respecto al año anterior.